sábado, 6 de noviembre de 2010

No pain, no gain.


Una calle vacía, una casa vacía, y si subes por la escalera y atraviesas la primera puerta a la derecha también te encontrarás con un corazón vacío. Me pregunto dónde quedaron esos días en lo que cantábamos juntos hasta el amanecer, estoy tratando de encontrar ese amor que ahora parece tan lejano… ese amor que parecía como un eterno cielo azul. Aunque sólo sea verte una vez más, para despedirme de este sentimiento. Y aunque te vayas seguiré rezando por volver a estar entre tus brazos, recorreré el mar con la mirada, respiraré hondo y susurraré tu nombre… unas palabras de amor, tan bajito que sólo lo oiga el viento; que se lleve mis palabras, que arrastre mis plegarias hasta dónde quiera que estés tú ahora y que tu corazón te las repita.

Te prometo mi amor, te prometo que siempre habrá un hueco para ti entre mis brazos… Pero parece que tú no quieres escuchar, no quieres luchar por volver a ese sentimiento…
Oh, pero no puedo dejar de pensar… me pregunto ¿Y dónde estarán, y por qué se habrán ido todos esos recuerdos juntos? Y todo mi amor lo encerraré en una botella de cristal, decorada con mis más bellas palabras de cariño… y un día esa botella será abierta y por tanto amor que habrá allí acumulado… no podré dejar de amar a la persona que la abra.

Mientras tanto seguiré rezando, seguiré esperando alcanzar de nuevo tu amor, aquel amor de un eterno cielo azul…

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